SEXTO DÍA DE LA NOVENA A NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO: «CON MARÍA SANTÍSIMA A NUESTRO LADO SIEMPRE ENCONTRAMOS UNA SALIDA DE PARTE DE DIOS»

CHIQUINQUIRÁ. Las manifestaciones de fe y hermandad cristiana se intensifican en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. Este 30 de septiembre, durante el sexto día del novenario litúrgico, los devotos acudieron a los pies de la Patrona en una jornada marcada por emotivos testimonios de fe y un llamado a la renovación interior, avanzando espiritualmente hacia la gran conmemoración de las Fiestas de Nuestra Señora del Rosario.

La sagrada eucaristía de esta noche fue presidida por el Padre Julián Alberto Flores, párroco del Santuario de Santa Bárbara de la ciudad. El sacerdote conmovió a la asamblea al compartir sus memorias y entrelazarlas con el Evangelio de hoy (San Lucas 9, 57-62). El texto bíblico, que narra las exigencias de Jesús para quienes deciden seguirlo, resonó fuertemente en el templo mayor.

Renunciar para seguir a Cristo y la incondicional compañía de la Virgen

El Padre Flores comenzó su reflexión identificándose con el sentimiento de pequeñez expuesto en la primera lectura de Job, evocando aquellos instantes en los que la existencia humana parece perder el rumbo o los planes no resultan como se desea. El sacerdote recordó cómo llegó a esta jurisdicción eclesial siendo originario del Valle del Cauca, y cómo su primera acción tras ser recibido por el entonces obispo, monseñor Héctor Gutiérrez, fue postrarse ante la Virgen de Chiquinquirá para encomendarle un sendero pragado de dudas y dificultades familiares. Rememorando con cariño una frase de monseigneur Gutiérrez —«Chino, yo decidí estar feliz, ¿y usted cómo está? Uno tiene que tomar la decisión todos los días de ser feliz y de hacer las cosas bien»—, el párroco explicó el verdadero sentido del Evangelio de esta noche.

“El Señor nos invita a ser conscientes de que seguirlo implica renunciar a muchas cosas, incluso a lo más esencial y duro para el ser humano, que es la cercanía de la familia y los seres queridos”, manifestó el clérigo. Testificó que en medio de la distancia y los temores de sus inicios, fue la Madre de Dios quien suplió todo vacío afectivo y llenó su alma de paz: “Con ella siempre hay una salida y una respuesta de parte de Dios, aunque a veces nos parezca imposible”.

Con 19 años de servicio sacerdotal en Chiquinquirá, el Padre Julián Alberto insistió en que para emprender un nuevo camino en Cristo es obligatorio dejar atrás las historias del pasado. Hizo un llamado extensivo a renovar la vocación de cada bautizado, una tarea compleja en tiempos de sobreinformación digital y redes sociales. “Cuando imitamos el gesto humilde de María y le decimos al Señor: ‘aquí está tu esclava, que se haga en mí según tu palabra’, Dios inicia una nueva historia en nuestra vida”, aseveró, exhortando además a encomendar a los difuntos al patrocinio de la Virgen del Rosario para alcanzar la eternidad.

Gestos de gratitud y anuncios comunitarios

Al término de la misa, se vivieron momentos de sincera fraternidad en el altar mayor. El Padre Prior Juan Ubaldo López Salamanca, O.P., agradeció formalmente al Padre Julián Flores y a toda la comunidad del Santuario de Santa Bárbara por su masiva asistencia y fervor en este sexto día de novena.

Con especial alegría, el Prior saludó y agradeció de corazón la presencia de una numerosa delegación de feligreses provenientes de la parroquia de Santa Rosa, en el sur de Bolívar (Colombia), quienes viajaron en romería para acompañar la novena junto al Padre Luis Anaya.

De igual forma, el Padre Prior invitó de forma muy especial a toda la ciudadanía al Salterio Mariano, un gran evento devocional que se celebrará este sábado inmediatamente después de la santa misa de las 6:30 de la noche. Asimismo, informó que para el séptimo día del novenario, la comunidad eclesial invitada de honor será la Parroquia de la Santísima Trinidad de la ciudad.

Se mantiene la invitación general a participar del Santo Rosario a las 6:00 p.m. y la Eucaristía a las 6:30 p.m. diariamente. Del mismo modo, Chiquinquirá se prepara con entusiasmo para el primer domingo de octubre, día de la gran solemnidad universal en honor a Nuestra Señora del Rosario. La festividad mayor iniciará con la gran procesión matutina desde la Parroquia de la Renovación custodiando el Lienzo Peregrino con rumbo a la Basílica, donde se celebrará la misa de las 11:00 a.m. para bendecir las romerías parroquiales y los altares familiares.

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