
CHIQUINQUIRÁ. Con un profundo sentido teológico y una desbordante asistencia de feligreses, la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá conmemoró el quinto día del novenario litúrgico este 29 de septiembre. La comunidad continúa estrechando lazos fraternos en este itinerario de fe y conversión que se encamina hacia la gran Fiesta Patronal del próximo 3 de octubre y la Solemnidad de Nuestra Señora del Rosario.
Dando una muestra admirable de entrega pastoral, la sagrada eucaristía de esta noche fue presidida por el Padre Walter Rueda, párroco de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá – La Renovación, quien a pesar de presentar algunos problemas de gripa, no dudó en acompañar a la feligresía y ofrecer una profunda homilía que entrelazó el misterio de los ángeles con el origen del Santo Rosario y la dignidad de la Santísima Virgen.
El saludo del Ángel y la grandeza de María sobre las criaturas celestiales
El Padre Walter Rueda comenzó su predicación explicando cómo la misma oración mariana que recitamos en el Santo Rosario nace del saludo del Arcángel Gabriel: «Alégrate María, llena de gracia, el Señor está contigo». Resaltó que esta devoción angélica está íntimamente unida al carisma de la Orden de Predicadores (Dominicos), cuya misión evangélica emula a la de los ángeles como mensajeros de Dios. Para profundizar en ello, citó a Santo Tomás de Aquino—el Doctor Angélico—y sus escritos sobre las jerarquías espirituales, así como las enseñanzas de San Gregorio Magno.
El párroco de La Renovación llamó la atención sobre un detalle extraordinario analizado por Santo Tomás: en todas las Sagradas Escrituras, hombres fieles como Abraham, Lot, Balaam o Daniel se postraron con temor y reverencia ante la presencia de los ángeles debido a que la naturaleza angelical es puramente espiritual y superior a la humana. Sin embargo, en el pasaje de la Anunciación ocurre todo lo contrario: es el Ángel quien reverencia a la Virgen María.
“Los ángeles poseen un conocimiento inmediato de la verdad, sin la mediación falible de los sentidos, por lo que sus decisiones son definitivas y no conocen el arrepentimiento”, explicó el sacerdote para dimensionar la perfección de estos seres. A pesar de esto, el Arcángel Gabriel se inclina ante María porque ella goza de una cercanía y un privilegio únicos: es la llena de gracia y el Señor está con ella. “Si las escrituras dicen que el ser humano fue hecho un poco inferior a los ángeles, y aun así los ángeles reverenciaron a María, ¿cómo no vamos a reverenciarla nosotros, pobres criaturas que estamos por debajo de ellos?”, cuestionó con vehemencia.
El Padre Walter Rueda exhortó a los fieles a que, en este quinto día de preparación para la fiesta mayor de la Virgen del Rosario, se reciten las palabras del Avemaría con absoluta confianza y fe. “Cada vez que desgranamos el Rosario y repetimos el saludo del ángel, se está cumpliendo en tu generación y en la mía la profecía bíblica del Magníficat: ‘Desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones’ y ‘Bendita tú eres entre todas las mujeres'”, concluyó.
Palabras de gratitud mutua en el altar mayor
Al concluir la santa misa, el espacio litúrgico se llenó de un emotivo ambiente de fraternidad. En esta ocasión, el Padre Walter Rueda tomó la palabra para manifestar su inmenso agradecimiento con el Padre Prior Juan Ubaldo López Salamanca, O.P., por abrirle las puertas del santuario y permitirle compartir este quinto día de la novena. El párroco hizo extensiva su gratitud a los fieles de La Renovación que lo acompañaron masivamente, así como a los diferentes grupos apostólicos del santuario que con su servicio hicieron posible la belleza de la celebración.
Asimismo, se recordó a la ciudadanía la agenda de las festividades, que continúan diariamente en la Basílica con el Santo Rosario a las 6:00 p.m. y la Santa Misa a las 6:30 p.m. presidida por los párrocos invitados.
De manera muy especial, las autoridades eclesiásticas reiteraron la invitación para el primer domingo de octubre, el gran día de la solemnidad de Nuestra Señora del Rosario. La jornada de la fiesta mayor iniciará con la gran procesión matutina que partirá precisamente desde la Parroquia de la Renovación custodiando el Lienzo Peregrino. El recorrido concluirá en la Basílica para la celebración de la Eucaristía Principal a las 11:00 a.m., espacio donde se bendecirán solemnemente las romerías parroquiales y los altares familiares que la comunidad prepare para homenajear a su Reina.


